Aunque había Luna, quise observar por aprovechar que no hacía viento.
Lo que más fácil suele resultar son los cúmulos abiertos y estuve haciendo un sondeo por la zona y alguno pillé, que me sorprendieron que se pudieran ver con el cielo tan claro.
La observación la hice con un acromático 80/400 pero las fotos con la Canon 750D y el RC6 con reductor 0,6
M34 y NGC7380, fueron los más fáciles de detectar por el brillo de sus estrellas, con un ocular de 20mm se veían claramente:
Dos cúmulos que me gustaron muchísimo fueron NGC7789 y M52. Aunque en las fotos se ven los cúmulos bien definidos y de forma intuitiva uno puede averiguar cuáles son sus límites, en visual la claridad del cielo y el tubo utilizado no permitía verlos directamente pero aparecían por arte de magia empleando visión lateral.
Se llenaba el campo de estrellas chiquititas, una maravilla:
Y para resolver el siguiente cúmulo tuve que cambiar de ocular porque se veía realmente pequeño, la suerte es que sus estrellas son lo bastante brillantes para ello, NGC7510.

















































